Los Honorarios de Abogados en las Reclamaciones de Accidentes de Tráfico.


El asegurado tiene libertad de acción para la defensa de sus intereses.

Una de las constantes causas de indecisión por parte de los perjudicados en accidentes de tráfico a la hora de contratar los servicios de un abogado particular para la reclamación de sus intereses por los daños sufridos, es el  coste que supone la intervención de estos profesionales.

La Compañía aseguradora asumirá la dirección de la gestión de los intereses del asegurado por la garantía de Defensa Jurídica contemplada en la póliza de autos, limitando a una cuantía establecida en la póliza la libre designación de abogado, quedando cubiertos hasta este límite los honorarios de abogados, procurador o incluso la minuta por la emisión del INFORME MÉDICO-PERICIAL de valoración del daño corporal imprescindible para la reclamación. Las pólizas de hogar también suelen cubrir estos gastos si ha sufrido un accidente como ciclista o peatón.

En el caso de que por parte de la compañía se rechace la gestión de la reclamación por existir algún tipo de incompatibilidad  en la intervención por la reclamación de los intereses de sus asegurados o porque se planteen dudas respecto a  la responsabilidad de la compañía contraria, ésta deberá comunicarlo al asegurado indicando que tiene LIBERTAD DE ACCIÓN  para la defensa de sus intereses, momento en el que los límites de esta cobertura dejarían de actuar como queda reflejado en la Sentencia del Tribunal Supremo Sala Civil de 14 de julio 2016, con numero recurso 1644/2014.

Finalmente las compañías aseguradoras suelen vincular el pago de dichas minutas al éxito en la reclamación, por lo que es conveniente la gestión del cobro de la minuta a través del despacho interviniente, revisando las coberturas contratadas y ofreciendo un servicio jurídico de calidad e independiente de las compañías aseguradoras, velando exclusivamente por el interés del cliente  al menor coste posible.

Espero que esta información sea de su interés, quedando a su disposición ante cualquier consulta que se les pueda plantear.